Alfredo Zárate, un revolucionario que la historia ocultó: académica

Adela Cedillo, de la Universidad de Houston, dictó conferencia sobre el guerrillero nacido en Xalapa

Paola Cortés Pérez

Xalapa, Ver., 18 de febrero de 2021.- Adela Cedillo Cedillo, académica del Departamento de Historia de la Universidad de Houston, Estados Unidos, enfatizó que la alternancia democrática que hoy vive el país fue posibilitada y promovida por la acción de los oprimidos, no de las élites, “como se nos ha hecho creer”.

La historiadora impartió la conferencia “Alfredo Zárate Mota, un revolucionario xalapeño en la Guerra Fría”, organizada por el Centro de Estudios de la Cultura y la Comunicación (CECC) de la Universidad Veracruzana (UV) y que fue transmitida el 17 de febrero en Facebook Live en CECC Universidad Veracruzana, moderada por Alfonso Colorado Hernández, del CECC.

Adela Cedillo dijo que la conferencia es la primera parada del proyecto “Ruta de la memoria”, que tiene por objetivo rememorar a los revolucionarios de la Guerra Fría o Guerra Sucia de México, dado que el Partido Revolucionario Institucional (PRI) ha cometido memoricidio de todos los luchadores sociales pacíficos y armados que confrontaron al régimen, que le disputaron el poder y que querían derrocar el régimen de partido único de facto.

Dijo que es importante dar a conocer, hablar y divulgar quién fue Alfredo Zárate Mota, quien fue asesinado hace 47 años, el 14 de febrero de 1974 en Nepantla, municipio de Tepetlixpa, Estado de México.

“Estoy segura que para los veracruzanos y xalapeños el nombre de Alfredo Zárate no dice nada, no es una figura conocida, lo que me parece una omisión lógica y explicable, porque él, junto con otros personajes, fueron escondidos, soterrados y negados, no ha sido reconocido su lugar en la historia de México.

”La historia de Alfredo Zárate está entrelazada con la de la Guerra Sucia en el país, por ello me interesa divulgar quiénes fueron estos personajes y por qué fueron importantes para la historia.”

De acuerdo con los historiadores, la Guerra Sucia tuvo lugar de 1946 a 1988, aunque algunos aseguran que culminó en el año 2000 con la caída del PRI y la llegada del Partido Acción Nacional (PAN) a la presidencia de la República Mexicana.

Durante este periodo, explicó, se registró la masacre de simpatizantes; los partidos opositores existentes sólo eran paraestatales; se construyó una sofisticada maquinaria de vigilancia, control y represión de los disidentes (entre los años cuarenta y cincuenta); hubo un control férreo por parte del Estado; no había libertades civiles ni participación de la oposición de izquierda y de ultraderecha, por el contrario, fueron reprimidos y cooptados. México se convirtió en un centro de espionaje internacional y en un país receptor de exiliados políticos.

“Fue en este contexto político y social que creció Alfredo Zárate, nacido en la ciudad de Xalapa, Veracruz; hijo de profesores, se formó como médico en la Universidad Veracruzana. Durante su servicio social, realizado en Tenenexpan, se convirtió en activista social al ver la falta de servicios públicos y de escuelas.”

Más tarde, se iría a trabajar a la Ciudad de México, donde se encontró con la efervescencia del nacimiento de la llamada nueva izquierda, influida por los movimientos de liberación nacional en Asia y África, así como el triunfo de la Revolución cubana, esta última inspiró a un grupo de mexicanos –entre ellos Alfredo Zárate– a romper con el imperialismo yanqui por medio de una revolución.

“Fue testigo de la represión contra los movimientos políticos y sociales, la violencia extrema en las zonas serranas, la falta de libertades civiles, el control férreo del PRI; poco a poco esto radicalizó su ideología.”

Zárate Mota fue parte de la Asociación Mexicana de Médicos Residentes e Internos, A.C., conocida como “revolución de las batas blancas” (1964-1965); participó en el Movimiento Revolucionario del Pueblo y en el movimiento estudiantil de 1968; fue fundador del Ejército Insurgente Mexicano (EIM) en Chiapas y de las Fuerzas de Liberación Nacional (FLN) en Monterrey, donde fue el segundo al mando después de César Yáñez Muñoz (1969).

“Fue un revolucionario de tiempo completo, dejó a su familia y a sus dos hijos pequeños por cumplir la meta revolucionaria: la transformación revolucionaria de la sociedad. Es triste ver que ha sido silenciado, exterminado físicamente y de la memoria colectiva del país.”

Las FLN fue una organización política-militar de ideología marxista-leninista, inspirada por la Revolución cubana y el foquismo guevarista, integradas por jóvenes profesionistas en medicina, derecho y filosofía. Tenía presencia en los estados del noreste, centro y sureste del país; su estrategia se basaba en la acumulación de fuerzas en silencio, redes urbanas, células de estudiantes y obreros que les proveería. Es el antecedente de lo que más tarde sería el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN).

Alfredo Zárate operaba el sistema de radiocomunicación para tener contacto con el núcleo guerrillero en Chiapas, en la selva Lacandona. La casa de Nepantla era un cuartel, donde acumulaban armas, medicinas y ropa que mandarían al núcleo guerrillero localizado en Chiapas.

Pese a la clandestinidad en la que estuvieron las FLN, comentó la académica, fueron descubiertas en varias ocasiones y exterminadas con una saña impresionante, cuando no representó una amenaza para la seguridad nacional.

“Debido a los ataques de la Liga Comunista 23 de Septiembre contra empresarios en Nuevo León, se lanzó un operativo contra los guerrilleros, deteniendo a dos integrantes de las FLN, quienes fueron torturados por varias horas, hasta que finalmente confesaron la ubicación de la casa de seguridad en Nepantla.

”El ejército derribó la fachada de la vivienda con granadas de triple acción, donde estaban Alfredo Zárate junto con seis de sus compañeros. Les dispararon por delante y por atrás, sus cuerpos quedaron destrozados, con quemaduras de granadas y tiro de gracia. Fue una carnicería que no tuvo justificación, se gastaron 618 cartuchos M2, ocho proyectiles de gas lacrimógeno y tres granadas de triple acción, para someter a siete personas.”

Comentó que los cadáveres de los integrantes de las FLN les fueron negados a sus familias y enterrados sin identificar en el panteón de Dolores, lo que representó un agravio y dolor para su familia.

La familia de Alfredo Zárate logró recuperar sus restos en julio de 1974, después de muchas gestiones realizadas, para finalmente ser enterrado en el Panteón Xalapeño.

Apuntó que la organización persiste y se recuperó después de este catastrófico hecho de 1974, para resurgir en 1985 como el EZLN. Espera que la tumba de Zárate Mota sea visitada y depositen una flor como muestra de estar en contra de su memoricidio.

“Los avances históricos, incluido el triunfo de Andrés Manuel López Obrador, es resultado de un proceso mayor, de la lucha encabezada por los grupos armados.”

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