¡¡Camino al andar…!!

Alfonso Mora Chama

Espacio 13

En Teocelo…

*Guízar y Valencia llega primeramente a Teocelo, el 14 de enero de 1920…

*Llantos y gritos que logra cambiar por cánticos y oraciones en el terremoto de 1920…

*Magistral conferencia de este martes del padre Rafael González Hernández…en Teocelo

“Tregua de zapatistas y carrancistas para rescatar a las víctimas del sismo de 1920”

Alfonso Mora Chama

En su innovadora tarea de la poesía, el sevillano Antonio Machado, deja escrito dentro de su inmensa obra – 1875-1939 – aquella que en una parte dice…”caminante, no hay camino, se hace camino al andar, son tus huellas el camino y nada más…y al andar se hace el camino, al volver la vista atrás, se ve la senda que nunca se ha de volver a pisar…”, letra pegada en el largo peregrinar del ahora Santo, Rafael Guízar y Valencia, quien procedente de la Habana, Cuba, llega a Xalapa para continuar su viaje a Teocelo, primer lugar que visitara de los demás municipios afectados por el sismo de 1920…

En la magistral conferencia sobre este tema de la tarea humanitaria del obispo Rafael Guízar y Valencia, sustentada en la iglesia de la Asunción de María, de Teocelo, el padre Rafael González Hernández, dijo lo marcado por Machado…”Se hace camino al andar”, refiriéndose al recorrido a pie o en un burrito, en los lugares afectados por el sismo de 1920, en Quimixtlán, Patlanalán, Ixhuacán, Cosautlán, Teocelo, Xico y Xalapa…principalmente, el quinto obispo de Veracruz, utilizó lo que sería su casa de hospedaje, para central de abastos y el dinero recaudado para su fiesta de bienvenida después de su destierro, la solicitó para apoyar con víveres a las familias afectadas…además de 500 pesos que traía en sus maletas para otros fines, fueron utilizados para los cientos de damnificados.

Curiosamente el perseguidor y perseguido, Cándido Aguilar y el obispo Rafael Guízar y Valencia se reunieron para que, el primero que traía el dinero del gobierno para apoyar a los damnificados, lo entregó a Guízar y Valencia confiando en su labor humanitaria, sabiendo que llegaría a su destino en una intensa labor de caridad, oración y alivio para los sobrevivientes…”cuando el obispo estuve escondido ante la persecución del gobierno, precisamente en un sótano que se ubicaba en la casa de don Raúl Martínez, en Teocelo, existiendo una foto del ahora Santo, saliendo de su escondite, con barba después de casi un mes de su encierro.

Y este camino al andar de Guízar y Valencia, por barrancos, impetuosos ríos, zonas peligrosas con deslaves, quedó grabado en la memoria de nuestros bisabuelos, abuelos y acaso nuestros padres, quienes apoyaron al obispo mediante faenas para el arreglo de las casas destruidas,  y la misma gente ya le llamaba Beato, sin esperar a que Romano Pontífice certificara sus virtudes, un santo, como lo explicara el padre Rafael González, con una persona moribunda que atendió y que a pesar de su estado, se sentó en su lecho para exclamar: “Rafael Guízar y Valencia, ya es un santo”.

“Por eso aprecio ese testimonio de gratitud del pueblo de Teocelo, con su Santo Rafael Guízar y Valencia, al dedicarle el arco floral en su honor que trasladan caminando desde esta ciudad a Xalapa, antes cargando el pesado arco, ahora ya en tráiler, cada 23 de octubre por la noche salen a Catedral de la ciudad capital desde 1995 a iniciativa del maestro Leoncio Chama Vázquez, gratitud al obispo quien el 29 de enero de 1995 fue beatificado por Juan Pablo II y canonizado por el Papa Benedicto XVI el 15 de octubre de 2006…

Una conferencia organizada por el Ayuntamiento de Teocelo encabezado por Mario Chama Díaz y el cronista de la ciudad, Carlos May González, con nutrida concurrencia a pesar de las inclemencias del tiempo.

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