EL SIMULACRO DE LOS OLVIDADOS

Mario Lozano Carbonell

Mario Lozano Carbonell

Este lunes a las 11 horas se efectuará el primero de los macro simulacros programados para este año y que tienen como objetivo que todas y todos estemos preparados ante la eventualidad de un sismo de gran magnitud.

Todo eso está muy bien, qué bueno que se hace, qué bueno que todas y todos estemos preparados para un evento de esta naturaleza. Sin embargo, este bien podría ser el macro simulacro de los olvidados.

Y es que se pondrá énfasis de manera especial en las mujeres y los hombres que tienen algún tipo de discapacidad. No me queda claro si esto ya se hacía, pero lo que sí me queda claro es que todos sabemos  tres frases: no correr, no empujar, no gritar.

¿Y en qué momento nos dijeron ayudar primero a quienes tienen una discapacidad? Nunca que yo recuerde. Elementos de protección civil me aseguran que los brigadistas están capacitados para ello, pero yo le insisto que nosotros no.

Nunca o casi nunca se nos ha enseñado cómo reaccionar y ayudar a las personas que tienen algún tipo de discapacidad y que, debieran ser las primeras evacuadas. Está bien y no dudo que los brigadistas estén capacitados para ello, sin embargo, quienes formamos parte del grupo de empleados debemos de saber qué hacer en una emergencia como ésta con hombres y mujeres que no pueden valerse por sí mismos y que requieren ayuda para salir.

Los simulacros son valiosos, pero no pueden quedarse en ejercicios en donde se toca una sirena, todos dejamos de hacer lo que estamos haciendo, salimos caminando al punto que ya sabemos que tenemos que llegar y nada más. Todas y todos tenemos que tomarnos muy en serio estos simulacros porque de ellos dependerán nuestras vidas y las vidas de los nuestros en caso de una emergencia.

Ayudar a quienes tienen algún tipo de discapacidad no es algo sencillo. Debemos estar capacitados y es aquí en donde las autoridades de los tres niveles de gobierno tienen que trabajar. No solamente en cubrir el requisito del ejercicio, sino en que todos sepamos bien a bien que hacer, con seriedad.

Capacitación, información, difusión, inclusión, son urgentes y necesarias. No podemos postergarlas, por qué estaríamos lamentando pérdidas de vidas en un futuro.

Ah! Y ser estrictos en cuanto a las facilidades de movilidad que los edificios deben de tener para las personas con discapacidad. Si se hiciera una revisión conforme a la ley, de manera rigurosa, pocas edificaciones aprobarían. Y esas también son trampas mortales.

A tomarlo en serio, no a cubrir con flojera la actividad obligatoria de este lunes para que les pongan palomita.

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