La contaminación ambiental. ¿La combatimos cobrándole al que contamina o a través de impuestos ambientales?

Arturo Francisco Gutiérrez Góngora

Arturo Francisco Gutiérrez Góngora*

En la propuesta de Ley de Ingresos del Estado, que deberá ser aprobada por el Congreso local, el gobierno estatal incluyó  la creación de impuestos ambientales, los cuales se cobrarán, por ejemplo, por metro cúbico a la remediación ambiental en la extracción de materiales para cementeras, caleras. pedreras, bloqueras, minas y PEMEX.

También se incluye un impuesto por metro cuadrado por la emisión de contaminantes al suelo, subsuelo y agua que estará a cargo de las plantas de aguas residuales, las plantas industriales y los ingenios. La emisión de gases a la atmosfera por parte de las plantas industriales y las procesadoras de alimentos pagarían el impuesto. Finalmente hay un impuesto por tonelada al depósito o almacenamiento de residuos en diversos depósitos. Todos estos impuestos generarían una recaudación de 120 millones de pesos. (https://www.alcalorpolitico.com/informacion/insiste-sefiplan-en-aplicar-impuestos-ambientales-a-industrias-303796.html#.XeaK6OhKi00)

En respuesta, algunos representantes del sector privado, quienes tendrían esta nueva carga fiscal, han señalado que, palabras más palabras menos, el que contamine que reponga lo que destruyó y que no se deben crear impuestos sin que haya un Consejo Consultivo Empresarial para saber el destino de los recursos. (https://www.alcalorpolitico.com/informacion/que-haya-sanciones-no-impuestos-a-empresas-que-contaminen-canacintra-304042.html#.XeaK2ehKi00)

En todos los manuales en los que se enseña economía de mercado el análisis de la contaminación se hace a través del concepto de “externalidades”. Ya me he referido a ellas en entregas anteriores pero vale la pena recordar que una externalidad se produce cuando hay una falla de mercado, esto es, cuando una persona afecta el bienestar de otra sin pagar  y que el afectado no reciba ninguna compensación por ello. Dado que el efecto de la contaminación es negativo se le considera una “externalidad negativa”. 

Las empresas emiten contaminantes sin considerar nada más que su propio beneficio y por tanto la emitirán sin tomar en cuenta los efectos sobre el bienestar de terceros a menos que el gobierno los disuada de hacerlo. Es decir, el gobierno debe buscar que los emisores de contaminantes reconozcan en sus costos el que le generan a la sociedad; en economía se conoce como la “internalización de la externalidad”

El gobierno debe entonces hacer que los que emiten contaminantes reconozcan el costo social de las emisiones y se refleje en la producción de los bienes que ofrecen en el mercado, de forma que aumente el bienestar económico total.

Existen dos formas de buscar eliminar esta “externalidad negativa”. La primera es a través del establecimiento de cuotas por emisiones realizadas, lo que permite regular la contaminación y buscar que las contaminaciones se vean reducidas. La otra es el establecimiento de impuestos por tonelada de emisión o equivalente de forma que se  reconozcan los costos sociales. ¿Cuál cree que sea la mejor solución?

Se piensa que los impuestos (propuesta del gobierno estatal) son tan eficaces para reducir la contaminación como lo es la regulación  (similar a lo que proponen los empresarios) con la adición de que los impuestos generan un incentivo, que es lo que reclama el senador Pérez Astorga, (https://www.alcalorpolitico.com/informacion/empresas-en-veracruz-requieren-incentivos-no-mas-impuestos-ernesto-perez-astorga 304486.html#.XeajEehKi00)  y hay que recordar que todos respondemos a incentivos. El incentivo que genera el impuesto es eliminar una conducta negativa para la sociedad.

A medida que se reduzcan las descargas, emisiones o similares reduzco el pago de impuestos, cosa que no sucede con la regulación ni con los “castigos” por contaminar. Así que deberíamos esperar que la contaminación con estos nuevos impuestos baje en el mediano plazo a costa de que, en ese plazo, tampoco haya recaudación por esos conceptos, por lo que lo del Consejo Consultivo Empresarial sale sobrando pero la medida de política lograría, esperemos, el objetivo para el que se crea. 

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