La familia, la escuela y la Iglesia

Jose Manuel Suazo Reyes

José Manuel Suazo Reyes

El pasado 7 de septiembre de 2018, el Papa Francisco recibió a la Asociación Italiana de Padres de Familia, una organización ciudadana comprometida con la educación y la familia. El mensaje del Papa versó sobre las relaciones de colaboración y complementariedad que deben existir entre la escuela y la familia. El obispo de Roma insistió en la necesidad de fortalecer el pacto educativo entre ambas instituciones.

La familia y la escuela son dos referentes importantes en la educación de los hijos. Lo que uno es o aprende en la vida lo refiere o a la familia o a la escuela. Se lo agradece a sus padres o sus maestros. Por ello se requiere fortalecer los lazos de colaboración entre los padres y los docentes. La enseñanza que se recibe en el hogar sobre principios y valores la agradecen los profesores en las aulas porque los contenidos caerán como en una tierra fértil; por su parte los conocimientos, habilidades y destrezas que se aprenden en las aulas encuentran un apoyo importante si los padres se involucran en el aprendizaje de sus hijos.

Padres y docentes tienen responsabilidades diferentes, unos en el hogar y otros en las aulas, sin embargo hacen labores complementarias. Ambos contribuyen para que la persona crezca. Se necesitan el uno y el otro para que la formación que se recibe en las aulas venga fortalecida en el hogar, y por su parte las enseñanzas que se reciben en la casa sirvan para un mejor aprendizaje. De ahí la alianza educativa que los padres y maestros deben fortalecer para ayudarse mutuamente.

Señaló el Papa en su mensaje, que “es conveniente apreciar y reconocer a la escuela y a los enseñantes”, ellos son aliados importantes en la educación de los hijos. “El enseñante es un colaborador importante de los padres para afrontar los desafíos que vienen de la cultura contemporánea, la sociedad, los medios de comunicación y las nuevas tecnologías”, señaló el pontífice.

Por su parte, la escuela también necesita de los padres. La escuela “no puede alcanzar sus objetivos sin realizar un diálogo constructivo con quien tiene la primera responsabilidad del crecimiento de sus alumnos”. La escuela no sustituye a los padres sino que los complementa.

 En su discurso, el Papa Francisco se refirió además a la labor educativa que la Iglesia también hace. La Iglesia acompaña la labor educativa de la familia, complementa las enseñanzas que los padres transmiten a sus hijos.

La iglesia contribuye para que la sociedad se vaya construyendo como una gran familia, “para que toda persona, sea acogida, acompañada, orientada hacia valores verdaderos y puesta en condiciones de dar lo mejor de sí para el crecimiento común”.

Al final de su mensaje, el Papa recordó a los padres, que “los hijos son el don más precioso que han recibido”. Es importante que los padres sepan custodiarlos con generosidad y empeño, formándolos en la libertad necesaria para crecer y madurar, “que los hijos sean capaces de que algún día, ellos también se abran al don de la vida”.

Los padres son los primeros responsables en la educación de sus hijos, nadie los puede sustituir; la escuela y la Iglesia son sus colaboradores.

(El Pbro. José Manuel Suazo Reyes es el Director
de la Oficina de Comunicación Social de la Arquidiócesis de Xalapa)

 

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