De la Finca El Encanto a Mixtla de Altamirano

Roberto Valerde Garcia

Usted Dirá…

Por: Roberto Valerde García

Desde el crimen del ex secretario general del CEN del PRI, José Francisco Ruiz Massieu, el 28 de septiembre de 1994 a las afueras del hotel Casa Blanca en la Ciudad de México, hasta el asesinato de la ex alcaldesa de Mixtla de Altamirano, Maricela Vallejo Orea; su esposo, Efrén Zopiyactle y su chofer, Sabino García, ocurrido el 25 de abril de este año, no había visto una red de complicidades tan burdamente tejida para, por un lado, acusar sin pruebas y, por el otro, dilatar el esclarecimiento de un crimen, aparentemente político.

Salvo la mejor opinión de especialistas en Derecho Penal, más allá de una investigación judicial imparcial para el esclarecimiento de un triple homicidio, observamos –literalmente- un circo Romano en el cual luchan encarnizadamente dos fuerzas políticas: Morena, partido al que pertenecía la presidenta municipal asesinada, mismo del que emana el gobierno estatal en turno y el PAN, al que pertenece el Fiscal General del estado, Jorge Winckler Ortiz, así como el ex gobernador Miguel Ángel Yunes Linares a quien ahora señalan como probable autor intelectual de esos crímenes, pero nadie aporta pruebas.

En el grueso expediente integrado en torno al caso de José Francisco Ruiz Massieu, hubo sucesos tan grotescos como el hecho de que el entonces fiscal especial para el caso, Pablo Chapa Bezanilla contrató, sí, por increíble que parezca así fue, un servidor público encargado de impartir justicia pagó por los servicios de una bruja o vidente, llamada Francisca Zetina Chávez (a) La Paca, quien dijo que el supuesto cadáver del ex diputado Tamaulipeco, Manuel Muñoz Rocha, presunto autor intelectual del homicidio de Ruiz Massieu, estaba enterrado en la Finca “El Encanto”, propiedad de Raúl Salinas de Gortari y que al final resultaron ser restos de tres cadáveres robados de un cementerio.

Cabe recordar que José Francisco Ruiz Massieu fue papá de la ex dirigente nacional del PRI, Claudia Ruiz Massieu y quien le acaba de entregar la estafeta a Rafael Alejandro Moreno Cárdenas “Alito”, el mismo que se burló y dejó plantados a medios de comunicación veracruzanos en su más reciente visita a la entidad.

Así de fantasiosa, turbia, amañada, torcida, viciada, parcial, tendenciosa, se antoja la investigación en torno al homicidio de la ex alcaldesa de Mixtla de Altamirano, municipio enclavado en la sierra de Zongolica, donde ahora resulta que el presunto autor material del asesinato, el comandante de la policía municipal, Primitivo Islas Falcón se suicidó, según la versión de la Fiscalía General de Jorge Winckler, aunque también se rumora que el presunto habría sido ejecutado por los policías ministeriales que fueron a buscarlo hasta su casa con el pretexto de cumplimentar una orden de aprehensión en su contra. ¡Vaya enredo!

Voces oficiales han dicho ante los medios de comunicación que Primitivo Islas Falcón tenía antecedentes penales y, pese a ello, trabajó como miembro de seguridad en la oficina del ex gobernador Miguel Ángel Yunes Linares, lo cual –a su parecer- convierte al ex mandatario en sospechoso, según el secretario de Seguridad Pública, Hugo Gutiérrez Maldonado.

El que nada debe, nada teme. Sin embargo Winckler se vuelve a equivocar y muy lejos de mostrarse imparcial, en vez de citar a declarar a su ex jefe Yunes Linares, únicamente llama a comparecer al actual encargado de la Seguridad en el estado. También errado está el ex gobernador, porque si por voluntad propia se presentara a la fiscalía para ser interrogado, callaría muchas bocas y daría ejemplo de su respeto y compromiso con la ley e impartición de justicia.

Pero al paso que vamos el día menos pensado nos van a salir con cualquier historia fantasiosa que sólo podrá ser develada por el brujo mayor de Catemaco, Enrique Martén Bardón, a quien también podría contratar la Fiscalía estatal para decirnos quién o quiénes son los autores materiales del triple asesinato y dónde se esconden, es más, hasta pueden ser capaces de concluir que fue un suicidio, que la ex edil disparó al chofer, luego a su esposo y terminó ella misma por darse un tiro en la cabeza.

Obvio que nadie lo creería, porque lo que sí parece es que se trató de un “compló” y está involucrada mucha más gente de la que parece. No se pierda el siguiente capítulo de esta serie digna de Netflix.

 

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