¿Y la transparencia?… ¿Dónde y cuándo?

Luis Ramirez Baqueiro

Astrolabio Político

Por: Luis Ramírez Baqueiro

“¿Qué importa saber qué es una línea recta, si no se sabe lo que es rectitud?” – Séneca.

Pareciera que Veracruz y sus asociaciones al mayor caso de corrupción del que se tenga memoria, no deja ni un día de sorprendernos a los veracruzanos.

Mientras pasan los meses y se van conociendo a detalle cada una de las pillerías de Javier “N” y su banda de malandros, incluyendo a su distinguidísima esposa, Karime “N”, que como buena personificación de Luis de Alba en su personaje de “El pirrurris”.

Y claro está al rato, su alteza serenísima segurito afirmará que vive en Londres porque su papi se lo compró o regaló, y pues es tan alta su estirpe, alcurnia y abolengo que solo la Reina Isabel II de Inglaterra, le merecen como vecina.

Pero regresando a lo mundano, a lo terrenal, queda evidenciado gracias al trabajo periodístico del Portal Animal Político, como Javier Duarte logró mantener ese halo de impunidad durante todo el tiempo que pudo, hasta que la suerte se le acabó.

Según ha referido la investigación periodística de Arturo Ángel, Francisco Sandoval, Raúl Olmos y Valeria Durán, que puede consultar en https://www.animalpolitico.com/red-karime-duarte/duarte-entrego-millonarios-recursos.html , Duarte de Ochoa entregó antes de la elección del 2012, 643 millones de pesos a 19 empresas fantasma cuyos propietarios, accionistas y representantes legales están también detrás de ASISMEX, una empresa que financió ilegalmente la campaña presidencial del PRI de ese año.

El personaje principal de esta trama es Víctor Manuel López Gachuz, un contador público que no ha sido llamado a rendir cuentas por la justicia en esas 19 compañías, que recibían recursos públicos del gobierno veracruzano –incluso sin contratos de por medio– y los transfería a otras empresas para que se perdiera el rastro.

En la realidad se ha podido determinar gracias a la investigación de Animal Político y Mexicanos Contra la Corrupción e Impunidad (MCCI) que ASISMEX en realidad forma parte de una red aún más grande.

Una que aglutina e involucra 400 empresas fantasma creadas al amparo de una oficina encabezada por el contador López Gachuz, que se utilizaron para desviar y ocultar dinero público en el sexenio de Duarte.

En esta red de 400 empresas fantasma coinciden dueños, prestanombres, representantes legales, comisarios y notarios que avalaron su creación, y coinciden también direcciones fiscales y empleados de Gachuz.

De estas 400, 57 empresas recibieron 3 mil 617 millones de pesos durante todo el sexenio de Javier Duarte, dinero que en realidad debió destinarse a niños, ancianos y damnificados. De ese gran total, 643 millones de pesos fueron a parar a 19 de esas empresas antes de la elección presidencial de 2012.

Según refiere la investigación, ASISMEX fue constituida cuatro días antes del arranque del sexenio de Duarte ante el notario Gabriel Alejandro Cruz Maraboto, quien en total avaló la creación de 24 empresas de la red Gachuz, entre ellas Anzara SA de CV, ya confirmada por el SAT como empresa fantasma, y que también es una de las 19 que recibió recursos públicos del gobierno de Duarte previo a la votación de 2012.

Lo gravoso de toda esta situación es que López Gachuz se encuentra fuera del alcance de la autoridad, y por lo que se ha logrado saber, el personaje se mantiene viviendo en Texas en los Estados Unidos.

Ahora bien, inmersos en pleno proceso electoral indicios y señalamientos de corrupción nos obligan a voltear a lo señalado por el Instituto Mexicano de la Competitividad (IMCO) que a través de su investigadora Ingrid Chávez, quien ha venido documentando cuantos candidatos a cargos de elección popular han presentado su declaración 3de3.

Este reportero tuvo oportunidad de entrevistarle respecto al trabajo que recientemente han presentado denominado “A un mes de las elecciones, ¿quiénes ya presentaron sus #3de3?” mismo que puede consultar en https://imco.org.mx/temas/mes-las-elecciones-quienes-ya-presentaron-3de3/

Esa iniciativa que surgió de los ciudadanos y que se comienza a tomar mayor seriedad por parte de algunos actores políticos, nos invita a la reflexión, más cuando las cifras apuntan a que en Veracruz, ninguno de los cuatro candidatos a la gubernatura ha presentado su declaración patrimonial, de intereses y fiscal.

Y es que esto debiera ser una exigencia ciudadana y de los mismos medios de comunicación ante la falta de congruencia política por parte de los propios aspirantes que dicen por un lado estar a favor de la transparencia y el combate a la corrupción, pero ninguno responde.

Ahora bien, que en eso de la moral y ética política los actores y los partidos son cosa sería.

Por increíble que parezca, según señaló la investigadora Chavéz, partidos políticos como el PAN, PRI y PRD exhiben un más claro compromiso con los ciudadanos, al registrar 106 y 83 registros de candidatos respectivamente.

Pero aun cuando cotejas la investigación y descubres que quienes profesaron “no robar, no mentir y no traicionar al pueblo de México”, son solo por encima del Partido Encuentro Social (PES) y los candidatos independientes los peor calificados por el propio IMCO, con solo 41 candidatos registrados.

¿Dónde y cuándo practicarán los candidatos la congruencia política?, ¿Dónde y cuándo tomarán en serio la exigencia de la población, que les demanda transparencia?, ¿dónde y cuándo habrá sanciones por parte de la autoridad federal?

Esperemos que pronto, muy pronto para el bien de Veracruz y su pueblo, tan lastimado por el gobierno de Javier “N”.

Sextante

Urge que de inmediato el gobernador Miguel Ángel Yunes Linares llame a cuentas a su secretario de Educación, Enrique Pérez Rodríguez –este último, que seguro ni enterado esta- del desorden que intenta aplicarle Abel Cuevas Melo, Oficial Mayor de la secretaría en la disputa por el poder al interior de la SEV.

Y es que se ha logrado documentar que a través de un pelafustán de finos modales de nombre Rubén Becerra Pérez, que se ostenta con el rango de Director de Servicios Generales, presiona, hostiga y fastidia al personal de base y de contratos para obligarlos a firmar sus renuncias y con ello meter a su gente.

Lo obtuso del argumento, es que el tal Becerra Pérez no sabe, no conoce, y ni idea tiene de donde está parado, al grado tal que ya se han presentado diferendos con los sindicatos magisteriales que le han puesto un hasta aquí con la amenaza velada de manifestarse y hacer un gran borlote por sus altanerías.

De la mano a lo que ocurre con Becerra Pérez, el director de Adquisiciones y Arrendamientos de Inmuebles, Roberto Santamaría Pérez también hace de las suyas.

Se tienen documentado que de enero a la fecha han logrado ingresar al menos a cuatro personas de sus disque equipos, que no checan, no piden permisos, y que junto a dos damiselas de nombres Graciela Mariscal –que afirman se siente directora- y una arquitecta de nombre Raquel Texón, son el terror de la SEV.

Así no ayudan en nada al proyecto del Gobernador Yunes y del secretario Enrique Pérez por mejorar la educación de la entidad. Vaya personajes.

 Al tiempo.

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