Las agruras de Vicho

Salvador Muñoz

Los Políticos

Salvador Muñoz

Desayunó Vicho, y a otros les dio agruras… pudiera ser una de las definiciones más simplista para referirse al encuentro que tuvo Velasco Chedraui con el Chapito… no, perdón, con Don Joaquín (dixit AMLO), dirigente del PAN veracruzano. Los malestares estomacales evidencian que le ven espolones al empresario, porque si fuera otro, ni trascendían las picadas, el jugo y el lechero que se echaron en La Parroquia. Por cierto, Velasco Chedraui dejó en claro algo: la reunión no se trató de candidaturas, sino de los problemas que aquejan a Xalapa, que si los concentramos, diríamos que es sólo uno: el gobierno de Hipólito Rodríguez Herrero.

Para el xalapeño, alejado de colores y figuras, quizás sea más fácil comprender la reunión entre Velasco Chedraui y Guzmán Avilés si el tema es la reactivación económica de la capital del estado ante la crisis que se atraviesa por la pandemia y que de acuerdo a lo reportado por las autoridades de Salud, al menos en la Atenas Veracruzana, ¡estamos mal!

Mi vecina, que trabajaba en una conocida tienda de ropa, hace unos días me sorprendió cuando me ofreció pozole para entregar el sábado… me quedaba claro que la empresa, localizada en el centro de la ciudad, ya no pudo aguantar más y tuvo que liquidarla. Creo que más pronto que tarde lo esperaba…

Ayer, mientras paseaba con Nina y Lucky en el parque, otro vecino, que hacía funciones de “cerillo” en conocido supermercado ubicado cerca de Jardines de Xalapa, me refunfuñaba de lo difícil que le ha sido llevar la “cuarentena”, la pérdida de empleos, el tener que estar encerrado bastante tiempo, que ahora ya le permiten salir pero que aún le cuesta acostumbrarse al cubrebocas… aunque lo más difícil para él es no poder “agenciarse” algunos pesos que en su turno en ese superrmercado podía ganarse. Cruzó la calle y nos despedimos… podría asegurar que hasta subió de peso…

Mi sobrhijo me pidió tortas estilo Orizaba. Cuando llegó a Xalapa en la primera temporada de pandemia, le platiqué de ellas y por su interés en conocer la Pluviosilla, se le antojaron. Las vendía mi amigo Tello. ¡Al sobrhijo le encantaron! Pasó el tiempo, se fue de nuevo a la Ciudad de México y ahora que regresó en su segunda temporada para tomar clases a distancia, hace unos días se acordó de las famosas tortas estilo Orizaba… ahí vamos entusiastas a preguntarle al amigo Tello y nos da una terrible sorpresa: ¡Ya no vende! ¡Las ventas bajaron!

A ras de suelo, son tres ejemplos cercanos de esos problemas a los que se refiere David Velasco Chedraui y que sin duda, deben de estar no sólo en la mente del dirigente del PAN veracruzano, sino de cualquier otro líder de partido porque de un modo u otro, la situación por la que atraviesan muchos xalapeños, no se resuelve con 1 mil pesos, que dice el titular de Sedesol en Veracruz que alcanzan para que una familia estándar se haga de una despensa para quince días… escuché a dos amas de casa responder con majaderías a lo dicho por el funcionario estatal… creo que si va con ese cuento a su casa, su mujer lo ha de mandar a dormir no a la tina ni con el perro, sino al rancho de AMLO…

Por supuesto, no escapa al espíritu polaco el morbo de la candidatura por Xalapa, pero eso lo atajó de golpe y porrazo Velasco Chedraui: el tema es la capital del Estado, la crisis económica por la que atraviesa a consecuencia de la pandemia, y la forma de revertir la serie de desempleos que se están generando tanto en la economía formal como en la informal, como en el empresario asentado como en el emprendedor… que David les provoque a muchos agruras, nada que un sal de uvas no pueda aliviar.

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