Los dos modelos económicos en la cabeza del Presidente de la República

Arturo Francisco Gutiérrez Góngora

Arturo Francisco Gutiérrez Góngora

Sólo el gobierno es capaz de coger un papel perfectamente bueno, cubrirlo con tinta perfectamente buena y hacer una combinación absolutamente banal.- Milton Friedman

Las decisiones en materia económica que el gobierno actual ha realizado desde el inicio de la administración son el “rescate” de Pemex, al tratar de reducir la participación privada en el sector, y en los últimos días hemos presenciado la decisión en materia económica para impedir la inversión privada en otro sector estratégico como es la energía eléctrica. 

Ambos sectores son monopolios que el Estado se apropió y realizaba las tareas de producción distribución y consumo hasta la pasada administración cuando se instrumentó la reforma energética. El problema al que se enfrentó el gobierno monopolizando este sector fue decidir si manejaba estas empresas con criterios de eficiencia o si las hacían funcionar para financiar el gasto público.

Se optó por esto último. Esta decisión de política pública destinó los recursos que debían capitalizar a las citadas empresas a financiar a otros fines como los programas diferentes a los del sector energético. Esto las llevó a la quiebra pero no fue el modelo neoliberal, fue que el dueño de la empresa decidió descapitalizarla y financiar otros gastos; ante eso ni el más recalcitrante estatista ni el más extremista de los neoliberales podía llevar a buen puerto a las citadas empresas.

La reforma energética además de permitir la inversión privada permitió modificar el modelo de gestión en estas empresas ya que el fin básico de los privados es maximizar ganancias de forma que la producción se haga de manera eficiente y eficaz. 

En fin, hoy estamos ante la decisión de política de recuperar los monopolios, lo que implica una mayor participación del Estado en la economía, lo que queda “como anillo al dedo” a las propuestas de política que haría cualquier post keynesiano o el economista de cabecera del Presidente Dani Rodrik, que propone más soberanía nacional y menos globalización.

Este retorno de los monopolios a manos del Estado no puede ser comparado con lo que ocurría a principios y mediados de los setenta cuando además de la intervención del gobierno en los procesos productivos también se incrementaron los niveles de gasto público, lo que detonó la crisis a principios de los años ochenta y dejo a México casi en bancarrota. 

No, definitivamente no se puede comparar, pues para el neoliberal que lleva dentro nuestro presidente no cabe incrementar el gasto público, ni siquiera para incrementar el gasto en bienes preferentes como salud, educación y seguridad: la parte neoliberal lo obliga a contener el gasto público para mantener las finanzas públicas sanas. Los neoliberales más enjundiosos están a favor de bajar los impuestos también. ¿No lo creen? Ahí les va una cita del mejor exponente del neoliberalismo mundial Milton Friedman:

“Los verdaderos impuestos al pueblo no son lo que usted llama impuestos, son los gastos públicos totales. Si el congreso gasta más dinero del que le entra, si el gobierno gasta todo ese dinero, ¿quién cree usted que lo está pagando? Santa Claus no lo está pagando, un hada no lo está pagando… usted y yo, como contribuyentes, lo estamos pagando indirectamente a través de la tributación oculta, y por eso el punto crucial es reducir los gastos totales del gobierno“ (https://citas.in/autores/milton-friedman/gobierno/?o=popular).

Esta dicotomía en su pensamiento, que puede ser un coctel explosivo, hace que hoy me retracte: no habrá políticas contra cíclicas, solo finanzas públicas “sanas” destinadas exclusivamente a mantener vivo el monopolio a costa de los precios de los energéticos y habrá un nivel reducido de gasto en los bienes preferentes, al menos hasta antes de llegar al precipicio. Diría el clásico “Para lo que hay que ver…..”

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