ORFIS; buscando nuevo auditor General

Luis Ramirez Baqueiro

Astrolabio Político

Por: Luis Ramírez Baqueiro

“La disciplina es la parte más importante del éxito.” – Truman Capote.

Una de las razones por las que el presidente Andrés Manuel López Obrador pudo llegar al poder, fue su oferta de acabar con la corrupción.

“Barrer las escaleras de arriba abajo”, era la letanía repetida en toda plaza pública, entrevista y espacio del cual disponía.

A nueve meses de iniciado su gobierno, serias dudas existen al respecto.

Lo que sí se debe reconocer es que enfrentó el robo de combustible –red de corrupción- en Petróleos Mexicanos (Pemex) conocido como “huachicol” cuando antes no se enfrentó; ahora bien al momento nadie conoce detenciones de altos funcionarios metidos en él negocio.

Quizá con ello, pagó en parte su propuesta de acabar con la corrupción, aun cuando el demagógico discurso, lo excluye de centralizar las compras y de asignarlas a sus consentidos.

Bajo ese escenario, Veracruz enfrenta un periodo en donde la sociedad observa como los integrantes de la misma corriente política, habrán de buscar sucesor al responsable de fiscalizar los dineros del pueblo veracruzano.

Desde su conformación el Órgano de Fiscalización Superior del Estado de Veracruz (Orfis) ha estado en la observancia, resultado del manejo discrecional de sus operaciones, en las que la máxima juarista de “A mis amigos: justicia y gracia; a mis enemigos: justicia a secas” ha sido la moneda de cambio.

Así todo edil, funcionario estatal o responsable de entes autónomos encuentran en el Orfis el medio de alcanzar la gloria o sufrir las consecuencias de su indolencia.

La herramienta empleada para apretar y castigar a quienes osen ir en contra del aparato estatal, busca a su nuevo verdugo.

Este viernes concluyeron las primeras entrevistas con los aspirantes, que cual racimo de hormigas se fueron a inscribir en aras de hacerse cargo del posible botín que representa dicho organismo.

54 habrán de ser los evaluados.

Antonio Ramón Rodríguez Vázquez, Alfonso Velásquez Trejo, Arturo Rivera Hernández, Everardo Domínguez Landa, Mario Lara Velásquez, Jorge Hernández Loeza, en un primero bloque presentaron sus propuestas.

En un segundo momento, Miguel Ángel Gutiérrez de Velasco Hoyos, Alejandro Enrique Villalobos Gutiérrez, Raúl Morales Flandes, Pedro Cándido Jiménez, Fidel Ronzón Rodríguez, Jorge Adalberto Fuentes Vergara.

La mayoría coincide en la necesidad de dar un vuelco al papel del Organismo, alejarlo de la imposición y convertirlo en verdadero ente autónomo.

Este mismo lunes 9, continuarán las entrevistas, el mecanismo será el mismo.

Habrán de tener hasta el jueves 12 para desahogar esta instancia y con ello dar pasó al conocimiento de la terna de donde habrán de salir los finalistas.

Entre el 23 y el 24 de septiembre, la Comisión de Vigilancia se reunirá para emitir el dictamen donde definirá quiénes serán finalistas, de entre los cuales saldrá la o el próximo titular del Orfis.

Dentro de los 54 aspirantes mujeres y hombres, existe uno que, por sus años, conocimiento y experiencia en la función pública, comienza a generar expectativa, sobre todo bajo el entendido, que fue uno de los precursores a nivel nacional en el tema de la fiscalización.

Felipe de Jesús Ramírez Vargas el personaje.

Sus aportaciones lo hicieron creador junto a un grupo muy selecto de todos los modelos y dependencias de fiscalización conocidos, e incluso de todos los manuales empleados en diversos momentos a nivel federal, estatal y municipal.

Su capacidad lo ha llevado a ocupar altísimos cargos dentro de la administración federal y estatal de alta responsabilidad.

Muchos de los que hoy aspiran a llegar al Orfis fueron sus alumnos, o el los introdujo a este mundo, la capacidad profesional de este individuo está fuera de toda suspicacia.

Como ejemplo, fue el contralor General del Estado en el único Gobierno Estatal que dejó mil 200 millones de pesos en sus arcas. Tan solo con ese elemento de prueba se puede tener un referente de su altísima calidad profesional.

Sextante.

La reaparición de Javier Duarte en el escenario político nacional a través de una supuesta columna, el mismo día que el Partido Acción Nacional (PAN) renueva su dirigencia en el estado de Veracruz, revela la evidente intervención del Gobierno Federal y Estatal en una burda y por demás corriente intentona de interferir en un proceso interno partidista y democrático.

Sabido es que uno de los candidatos operaba junto a un gran número de militantes del PAN a favor de la filosofía de la comodidad ramplona que da ser oposición a modo, esa que concertó victorias y ganó espacios solo en el afán de seguir siendo parte de la mafia del poder y guardando sus pequeños cotos de poder.

Una mafia que en estos tiempos queda santificada porque ya no está bajo las órdenes del innombrable si no del prohombre que habrá de salvar a la patria.

Quien se jacte de ser político de oposición y entregue la conciencia en acuerdos soterrados simplemente es un farsante, que no merece jamás y nunca volver a tener el voto de su militancia y mucho menos de la sociedad que dicen defender.

Al tiempo.

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Twitter: @LuisBaqueiro_mx

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