Reyes Magos y cultura del encuentro

Reyes Magos y cultura del encuentro

Pbro. José Manuel Suazo Reyes

 

La fiesta de los reyes magos que celebraremos el próximo 6 de enero, encuentra su inspiración en la fiesta cristiana de la Epifanía del Señor narrada en San Mateo, 2, 1-12. Unos reyes de oriente llegan a Jerusalén, preguntando por el rey de los judíos, han visto su estrella y han ido para adorarlo. Cuando lo encuentran, se postran delante de él y le ofrecen regalos. El término epifanía significa manifestación o revelación. Se trata de la revelación o manifestación de Jesús a toda la humanidad, representada en estos personajes venidos del oriente.

Esta solemnidad habla entonces de la salvación universal que Dios nos ha manifestado con el nacimiento de su hijo Jesús. Dios quiere que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento de su voluntad. La Epifanía manifiesta la vocación de todos los pueblos a la fe cristiana, el llamado que Dios hace a entrar en la plenitud de la vida divina. Los magos de oriente son los primeros paganos que se acercan a adorar al Hijo de Dios.

El relato bíblico mencionado habla de tres personajes, a saber: el Rey Herodes, los Sumos Sacerdotes y Escribas del pueblo y los Magos de Oriente. Cada uno representa una actitud frente al nacimiento del Hijo de Dios.

El comportamiento de Herodes. Herodes percibe el nacimiento del Hijo de Dios como una amenaza, por eso se sobresalta y se inquieta (Cfr Mt 2, 3). Esta conducta sucede cuando lo que nos domina es el egoísmo ya que todo lo que se relaciona con Dios o con el bien y la bondad lo percibiremos como un peligro que puede destruir nuestra manera cómoda de vivir. Cuando el egoísmo domina nuestra vida, entonces adoptamos una conducta como la de Herodes buscamos suprimir o callar la voz de Dios. El Pecado consiste precisamente en querer eliminar a Dios de nuestras vidas. Si nos dejamos conducir por nuestro egoísmo, por nuestras ambiciones o por nuestras tendencias a la autocomplacencia, entonces percibiremos la presencia de Dios o del bien como algo que nos amenaza y buscaremos eliminarlo de nuestras vidas.

Los sumos sacerdotes y escribas del pueblo. Otra actitud presente en el relato de la epifanía es la que muestran los sumos sacerdotes y escribas del pueblo. Ellos conocen las Sagradas Escrituras y saben dónde nacerá el salvador (cfr Mt 2, 5-6), pero no se mueven un centímetro; sus conocimientos religiosos no los comprometen en nada; La presencia de Jesús les es totalmente indiferente. Esto puede sucedernos a veces, cuando consideramos que la vida cristiana se reduce a la adquisición de conocimientos o de doctrina. Ciertamente el conocimiento solo, no nos salva. Nos salva la experiencia del encuentro con la persona de Jesús. De esa manera, en vez de comportarnos de una forma coherente con nuestra fe, seguimos principios opuestos a ella, los principios del mundo que busca satisfacer las inclinaciones egoístas, las ambiciones personales, la sed de poder y de riquezas.

Los Magos de Oriente. El relato Bíblico destaca también la actitud de los magos de Oriente (Mt, 2.1-12). Ellos siguen una señal del cielo (Mt 2, 2), se dejan interpelar por ella y se ponen en camino para ir a buscar al rey de los judíos (Mt 2, 2). No les importa dejar sus comodidades y salir a la búsqueda del Mesías. Estos magos de oriente arriesgan su vida, se exponen en un viaje y no descansan hasta encontrarse con el Hijo de Dios. Al descubrirlo, se postran, lo adoran y le ofrecen sus regalos (Mt 2,11).

Esta tercera actitud es la que debemos cultivar todos los creyentes. Es bueno escuchar la voz de Dios, ponerse en camino para buscarlo donde lo podamos encontrar y al descubrirlo, adorarlo y ofrecerle lo mejor de nosotros, nuestra vida. En la actitud de los magos de oriente encontramos manifestados los rasgos principales de la cultura del encuentro tan necesaria hoy en nuestros días. Solo cuando nos atrevemos a salir de nuestros propios esquemas y reconocemos a los demás, seremos capaces de descubrirlos. Eso supone valorar al otro, reconocer que tiene bondades y que nos puede ayudar a descubrir la verdad. El encuentro con los otros nos lleva además a la solidaridad, es decir a saber compartir nuestros bienes.

Este 6 de enero, los reyes magos se harán presentes con sus regalos. Esto no significa necesariamente cosas materiales, ya que la donación de sí mismo es el mejor regalo que también podemos dar a los demás. Las condiciones sociales y económicas que viven muchos reyes magos, puede ser que nos les permitan traer lo que les encargaron; no obstante no es lo único que se puede dar; está también su presencia cualitativa, sus actitudes y su vida misma (4/01/2015).

(El Pbro. José Manuel Suazo Reyes es el Director de Comunicación Social de la Arquidiócesis de Xalapa.)

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