Secretaría de Turismo y Cultura reprobada

La Fiesta de la Candelaria en Tlacotalpan, el Día de Brujos en Catemaco, y el Carnaval en Veracruz son fiestas del pueblo, con mucho arraigo, que no necesitan mayor promoción para que tengan éxito.

Ya pasaron y vimos los ríos de gente que acudieron, lo mismo para divertirse que para practicar su ritual, y en los tres casos el éxito fue notorio, palpable y constante y sonante en tratándose de monedas y billetes.

En el puerto el éxito del Carnaval fue abrumador, reflejado en la gran concurrencia que se vio todos los días de los desfiles de carros alegóricos, no obstante el fuerte sol, quemante, de algunos días. Y eso que no se contó con el apoyo económico del gobierno del Estado.

Así que la primera verdadera prueba de fuego para las nuevas autoridades de Turismo y Cultura era la Cumbre Tajín, donde era necesaria la promoción pues la población nativa e indígena permanece ajena o indiferente y son los visitantes los que le dan vida. Pero no llegaron o llegaron muy pocos.

Ayer era el día “fuerte”, mayor, cuando mucha gente acude a cargarse de energía aunque a la zona de las pirámides y de ahí brincan al parque donde se realiza el festival, pero la nota de Suhaily Barrón (alcalorpolitico.com) y las fotos que mostró dieron cuenta que la Cumbre lució “tristemente vacía”.

Los expositores lo atribuyeron al mal clima pero también a lo que se consideró desde un principio como un “pobre” cartel musical. Faltó dinero, sin duda alguna, pero también experiencia y promoción.

Esto es lo que requería toda la dedicación y esfuerzo, pero en cambio se fue a presumir a España de lo que no sé es capaz. Si ni siquiera se puede atraer el turismo mexicano, del país, incluso del Estado, menos se va a lograr que venga el extranjero, el europeo. Candil de la calle…, pues.

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