UN DÍA MUY ESPECIAL.

Jose Manuel Suazo Reyes

COMUNICADO DOMINICAL.
Arquidiócesis de Xalapa.

P. José Manuel Suazo Reyes

El 10 de mayo celebramos en nuestro País el día de las madres. Este año, debido a la contingencia sanitaria, será un día doblemente especial. Primero por la celebración misma, celebramos a quien nos engendró y llevó en su vientre antes de conocer la luz de este mundo; aunque todos los días del año debemos celebrar a nuestras mamás, el día 10 de mayo, es un día muy particular.

Por otra parte, dada la contingencia sanitaria, una manera muy especial de expresar también el amor a nuestras madres, es quedándonos en casa para no exponerlas a ningún contagio. Esto no significa que no las podamos felicitar o mostrarles el aprecio y respeto que como hijos les debemos a nuestras mamás, hoy uno puede usar un teléfono, tener una video llamada o aprovechar las diversas plataformas digitales para una videoconferencia con la familia.

En la Iglesia haremos oración y ofreceremos la Sagrada Eucaristía por todas nuestras madres, por las que todavía están con nosotros o por aquellas que Dios ya ha llamado a su presencia. Que Dios derrame abundantes gracias sobre ellas y que recompense todo el bien que una madre hace por sus hijos.

Cada día de nuestra existencia es una hermosa oportunidad para honrar a nuestras madres. Cada día debemos agradecer que tenemos una mamá. Ella nos dio la vida, nos dedicó su tiempo y lo mejor de sí, nos enseñó valores y principios, nos abrazó con ternura, nos protegió y llenó de todo tipo de cuidados. Nuestra madre es la mejor maestra de la vida.
Honrar a nuestra mamá, significa darle su lugar, reconocerla y apreciar todo lo que hace, valorar sus esfuerzos, decirle cosas bellas que entusiasmen su corazón, alabar lo que hace y elogiarla por sus virtudes.

Honrar a nuestras madres, significa escucharlas con respeto, apreciar sus pensamientos y enseñanzas, practicar sus consejos, sentirse orgullosos de ella.

Honrar a nuestra madre implica demostrarle de palabra y de obra que nos sentimos felices de tenerla entre nosotros; significa reconocer su sabiduría y decírselo; ser agradecido con ella y mantener con ella una buena comunicación.
Como hijos hemos de ofrecer a nuestras madres muchos momentos felices en esta vida, es muy importante darles satisfacciones, compartirles nuestros triunfos y hacerlas sentir de la mejor manera.

Honrar a nuestras madres significa apreciar todo lo que son, rezar con ellas y por ellas pues ellas nos enseñaron  con su vida y ejemplo el camino que lleva a Dios.

En este 10 de mayo nos uniremos en oración para pedir a Dios por nuestras mamás. Que Dios recompense todo el cariño, la bondad y la sabiduría que una madre ofrece a su hijo; que Dios consuele a las madres que sufren y dé el alivio a las que han perdido algún hijo. Y que Dios conceda la vida eterna a todas las mamás que él ha llamado a su divina presencia.

¡Felicidades mamás!

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