VIENTOS EN CONTRA DE CUITLÁHUAC

Jose Valencia Sanchez

ADELANTE

Pepe Valencia

¿Se va o se queda Cuitláhuac García Jiménez al cumplir dos años en la gubernatura en 2020? Sus opositores pronostican su salida. Heredaría el cargo Eric Cisneros, Ricardo Ahued, Rocío Nahle o quien Andrés Manuel López Obrador decida y mande.

En 1988 el gobernador Fernando Gutiérrez Barrios pide licencia porque el presidente Carlos Salinas de Gortari lo nombra secretario de Gobernación. Lo sustituye el secretario de Gobierno Dante Delgado.

Miguel Alemán Velazco es mencionado como probable candidato presidencial para el año 2000. No cae en la tentación, declina a tiempo y concluye su sexenio.

Fidel Herrera Beltrán se promueve subrepticiamente para la presidencia. No prende la estratagema y su aspiración se reduce a intentona.

En octubre de 2016 el entonces gobernador Javier Duarte de Ochoa se ve presionado y obligado a pedir licencia y huye a Guatemala, donde meses después sería capturado y extraditado a México, acusado de diversos delitos. Lo releva el secretario de Gobierno Flavino Ríos Alvarado.

Miguel Ángel Yunes Linares también maniobra en 2017 y logra ser propuesto como precandidato presidencial, en conferencia de prensa por los dirigentes estatales del PAN y el PRD, José de Jesús Mancha Alarcón y Jesús Alberto Velázquez Flores. Tampoco los toman en serio.

El caso de Cuitláhuac es sui generis. A pesar de haber obtenido la más alta votación para gobernador y con todo el respaldo presidencial, su nivel de popularidad es hoy uno de los más bajos y se habla de una eventual renuncia o licencia.

Sería incorporado al gabinete federal en cargo de mediano rango como premio de consolación y sólo un milagro concedido por san Andrés Manuel lo salvaría de la caída, según sus críticos.

Sin embargo, si Cuitláhuac reacciona de manera inopinada, comienza a ejecutar obra pública importante en todo el estado, disminuye de manera sustancial los altos índices de violencia y recupera así la confianza de los veracruzanos, estaría en condiciones de continuar como gobernador, dejando con un palmo de narices a sus adversarios.

Aquí les va una anécdota:
–Madrugada del primero de diciembre de 2018. En un restaurante ubicado frente al Parque Juárez, a unos metros del Palacio de Gobierno y la Plaza Lerdo, donde Cuitláhuac celebraba ante miles de personas su ascenso al poder, un amigo exclama emocionado:
–“Cuitláhuac será presidente de México dentro de 6 años”.
–No te adelantes, hermano –respondí entonces a mi amigo.

¡FELIZ NAVIDAD A TODOS!

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